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Declaración pública ante la segunda vuelta electoral

 

Lima, 18 de mayo, 2001

La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) se mantiene presente en el País desde la última semana del mes de febrero en términos variables de extensión y despliegue conforme al ritmo e intensidad del proceso electoral. Los equipos de observación de campaña han retornado a sus bases la primera semana del mes de mayo. Se extiende ahora la presencia a los Departamentos de La Libertad, Lambayeque, Cajamarca, Loreto, Lima, Apurímac, Cusco, Ayacucho, Huancavelica y Arequipa. A finales de mes se reincorporará el resto de los equipos. Entonces también regresará la Jefa de Misión, Eva Zetterberg. MOE-UE vuelve a estar completa para las fechas decisivas de la segunda vuelta.

 

  1. La MOE-UE constata que el proceso electoral sigue desarrollándose de forma que responde satisfactoriamente en términos generales a los estándares internacionales para unos comicios legítimos.  

  2. La campaña de las dos candidaturas prosigue con mítines y debates cumpliendo las funciones de esclarecimiento y compromiso por los que pueda darse una votación libre, competitiva e informada.  

  3. Hay problemas sin embargo que empañan dicha estimación positiva. Vuelve a intoxicarse la campaña con revelaciones, ajenas al debate político, contra ambas candidaturas. Se suma ahora la propuesta de voto viciado y en blanco como rechazo a las alternativas legítimamente resultantes de la primera vuelta. Todo ello está especialmente dañando la imagen exterior de la campaña.  

  4. También se presentan problemas en el funcionamiento de las instituciones electorales. Sólo empañan la marcha de un proceso que prosigue en regla, repetimos, pero introducen igualmente factores de riesgo para su buena consecución definitiva. Nos referimos a la patente lentitud del escrutinio de las elecciones del ocho de abril y a los problemas subyacentes en los preparativos electorales de cara a la segunda vuelta. Si hay en estos comicios algún detalle no enteramente homologable por estándares internacionales, es éste de un excesivo lapso de tiempo entre las dos vueltas, lo cual no constituye un asunto de orden secundario. La segunda debiera ser tan cercana a la primera como para que la ciudadanía la percibiese siempre como un nuevo pronunciamiento sobre unas mismas propuestas electorales con la reagrupaciones oportunas y no como un replanteamiento a fondo de las opciones.  

  5. Si por una parte toma su tiempo la resolución de impugnaciones sin que puedan proclamarse entretanto resultados oficiales, por otra parte existe el problema de la papeleta única en ánfora única para elecciones parlamentarias y presidenciales en primera vuelta obstaculizando el desdoblamiento del escrutinio para una proclamación más rápida del resultado y una convocatoria más oportuna del balotaje. A nuestro entender, estos problemas son reales. Las explicaciones ofrecidas por las instituciones electorales sobre dichos argumentos pueden considerarse válidas, pero insuficientes  

  6. Las impugnaciones no han sobrepasado un volumen por encima de lo que fuera previsible. No lo han hecho hasta el punto de explicar el atraso producido. El problema de la cédula de voto era conocido de antemano. A efectos de escrutinio existe la diligencia de su división en dos partes, del Congreso y de la Presidencia, a partir de lo cual podía haberse organizado un cómputo enteramente diversificado y abierto así la posibilidad de un adelanto de la convocatoria de la segunda vuelta presidencial.

  7. El hecho reviste un alcance mayor. La cédula única ha impedido la constitución de Mesas de Transeúntes en la primera vuelta, pues las mismas sólo hubieran sido legalmente posibles para el Distrito Único de las presidenciales. Se ha producido algún otro efecto lateral, que podía también haber sido previsible y neutralizable, como el de la subida especulativa del precio de transporte ante la necesidad mayor de desplazamientos para el sufragio obligatorio. El costo personal del voto ciudadano puede llegar a términos de sacrificio.  

  8. Las personerías de los partidos son convenientes e incluso imprescindibles para el control de los procedimientos electorales. Hemos observado, sin embargo, durante la primera vuelta una indebida influencia de los personeros en el escrutinio de los votos por las Mesas de Sufragio. No es fenómeno general, pero se encuentra un tanto extendido. Ante dudas sobre el valor y el signo del voto, no es raro que decidan los personeros en vez de las mesas. En algunas ocasiones los mismos llegan a repartirse los votos que no ejercen las opciones preferenciales.

  9. Las Mesas de Sufragio deben decidir por sí mismas, mas la administración electoral ha de estar siempre alerta. La ONPE procura potenciar para la segunda vuelta la coordinación y vigilancia. Recurre como novedad a un voluntariado que se sume al personal ya contratado, el cual además ha sufrido una serie significativa de sustituciones y traslados. La intención es óptima, pero quizás no lo resulta tanto el recurso al voluntariado por la dificultad de su responsabilización.  

  10. La vía del esfuerzo en la capacitación de las Mesas está al alcance, se incrementa y rinde. Aun con el problema de que el material estrictamente electoral debe ser por ley en castellano, se está intentando también en las lenguas indígenas. La Constitución las considera oficiales en sus zonas. Sería importante que el principio se generalizara a los efectos electorales. En áreas campesinas y nativas, el desequilibrio entre lenguas dificulta la participación ciudadana, entorpece el funcionamiento de las mesas y prima a las personerías. En estas condiciones, todo esfuerzo de capacitación, siempre que sea respetuoso con las comunidades y culturas plurales del Perú, fortalecerá la legitimidad de las elecciones y ahora de su segunda vuelta.  

  11. En unas elecciones, el respeto se debe ante todo al voto, lo que no siempre es la pauta. Cuando hay más votos que votantes en una mesa, se destruyen al azar el número sobrante sin discernimiento sobre su validez. Si se detecta ulteriormente el desajuste, puede anularse la votación entera de la respectiva mesa. Cuando se alcanza un porcentaje elevado de anulaciones, las mismas pueden precipitarse en cascada desde la última circunscripción hasta la escala nacional inclusive. El mismo voto individual resulta anulable por razón de forma. Para su validez, la ley no adopta un principio de manifestación inequívoca de opción electoral, sino el de requerimiento de un signo predeterminado, el del aspa con cruce de líneas dentro de imagen.  

Todo esto constituye un marco normativo que puede actualmente convertirse en un aliado imprevisto del movimiento poco democrático por la anulación e invalidación de votos. El voto nulo individual es legítimo. La campaña por el voto nulo es legítima. Lo que resulta dudoso es un movimiento sobrevenido por la nulidad y la invalidez en el curso de unas mismas elecciones cuando disgusta el resultado de una primera vuelta libre, limpia y competitiva. En la coyuntura actual de un proceso de transición, la postura tiene tintes de irresponsabilidad.

Se vive una transición. Del presente se aprende y en el presente se gesta el futuro. Perú puede encarar el reto sobre la base de legitimidad que está labrándose con las actuales elecciones. La MOE-EU presta testimonio. Repetimos congratulándonos: el presente proceso viene satisfaciendo hasta el momento los requerimientos exigibles de unas elecciones legítimas y abriendo así para el futuro la posibilidad de buen gobierno y el desafío de sana democracia.

 

El pasado día 16 un artefacto explosivo ha sido lanzado en las inmediaciones del Jurado Nacional de Elecciones poniendo en riesgo la vida de transeúntes. La MOE-UE quiere manifestar su más profundo sentimiento de solidaridad con la ciudadanía y las instituciones peruanas que han sufrido un terrorismo despiadado en un pasado bien próximo. Estas elecciones deben potenciar el ejercicio de la autoridad en defensa de la vida y la libertad conforme a las consiguientes garantías. No puede haber condescendencia ninguna con la máxima expresión de irresponsabilidad civil que es la violencia política.

 

 

Para mayor información:

amalnati@amauta.rcp.net.pe

http://www.moeue-peru.org/prensa.htm