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Informe preliminar

Segunda vuelta de las elecciones presidenciales

Lima, 4 de junio 2001 – Este informe preliminar sobre la vuelta definitiva de las elecciones presidenciales celebradas el día 3 de junio del 2001 se enmarca en la serie de declaraciones que la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) viene haciendo públicas, las mismas que pueden consultarse en la página web de esta observación internacional (http://www.moeue-peru.org). En particular se relaciona con el informe preliminar de las elecciones parlamentarias y presidenciales del día 8 de abril, cuyo resultado en cuanto a la Presidencia, al no alcanzar ninguna candidatura la mayoría absoluta del voto válido, ha hecho necesaria esta segunda vuelta.

El informe presente se refiere al proceso y campaña electorales entre ambas vueltas y a la jornada electoral del 3 de junio. Habrá uno final para recapitular sobre el sistema y el proceso electorales con eventuales recomendaciones que puedan presentarse al Gobierno legítimamente surgido de estas elecciones, una vez que las mismas han satisfecho holgadamente los estándares precisos desde la perspectiva no sólo del ordenamiento interno, sino también y ante todo, como elemento básico, del derecho internacional de derechos humanos. Esto constituye el orden de referencia tanto del sistema constitucional interior como de la observación electoral exterior.

 Apreciaciones preliminares

Esta segunda vuelta de las elecciones presidenciales, igual que la fase anterior, ha venido, en términos generales, ubicándose dentro de los estándares internacionales necesarios y suficientes para la legitimidad de la representación política. La Misión de la Unión Europea quiere reiterar encarecidamente su felicitación a la ciudadanía, a las instituciones y al gobierno peruanos por el éxito del proceso electoral ya ahora culminado. Cabe afrontar con esperanza el reto de la reconstitución del Perú. Creemos poder afirmarlo en virtud de lo siguiente:

 

1.       El gobierno de transición ha mantenido la posición de neutralidad e imparcialidad que ya venía caracterizándole.

2.       Las FFAA han mantenido las directrices de neutralidad e imparcialidad con eficiencia en sus tareas de seguridad ciudadana y apoyo logístico al proceso electoral bajo la autoridad de las instituciones electorales al respectivo propósito.

3.       Las instituciones principales que conforman el sistema electoral, esto es, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), han conducido el proceso entre las dos vueltas con eficacia, mas también con déficit de explicaciones públicas.

4.       La ONPE ha resuelto los problemas informáticos que enfrentó en la primera vuelta optando por el programa en principio secundario, que viene a resultar manifiestamente eficaz para las necesidades simplificadas de esta segunda.

5.       El JNE y los Jurados Electorales Especiales se han demorado en la resolución de impugnaciones, produciéndose el retraso de la segunda vuelta, por su decisión de reforzar garantías admitiendo recursos administrativos supletoriamente a los específicos previstos por la legislación electoral.

6.       Se ha incrementado el esfuerzo para la educación cívica y electoral por parte de instituciones tanto públicas como privadas, aun sin tiempo entre las dos vueltas para remediar carencias advertidas en la primera y no aprovechándose a fondo el habido.

7.       Según casos detectados en esta segunda vuelta, los personeros siguen todavía encontrándose en condiciones de imponerse a las mesas en el escrutinio de los votos allí donde no alcanza la vigilancia institucional o ciudadana.

8.       En ausencia constante de una Ley de Partidos Políticos, siguen resultando de eficacia muy relativa las reglas emitidas por el JNE para un régimen de publicidad de los gastos de campaña de los partidos y agrupaciones y de sus fuentes de financiamiento.

9.       La campaña electoral se ha desenvuelto en unos términos que permiten el esclarecimiento ciudadano para un voto informado, aun habiéndose sufrido serias recaídas en prácticas poco alturadas.

10.   Los medios de información y opinión han seguido presentando un panorama de pluralidad y contraste propicio para el debate electoral.

11.   Conforme a la novedad de la propaganda sufragada por medios públicos, la ONPE ha seguido poniendo a disposición de las dos candidaturas una franja electoral adecuada en los medios audiovisuales.

12.   La jornada electoral se ha desarrollado en condiciones positivas de tranquilidad y participación con demoras y otras incidencias sin mayor alcance.

13.   La comparecencia de los miembros de las Mesas de Sufragio sigue siendo irregular, así como la capacitación, limitada.

14.   Las iniciativas civiles de vigilancia electoral han podido seguir desarrollándose sin cortapisas e incluso con el aliento de instituciones públicas.

15.   El escrutinio se desarrolla con normalidad y celeridad, abriendo las perspectivas de un alcance de resultados mucho más ágil que en la primera vuelta y de una pacífica aceptación final tanto ciudadana como política.

  

Reflexiones preliminares

 

1.       Administración y gestión electorales

En lo que toca estrictamente al proceso electoral, el Gobierno de transición ha seguido manteniendo su justa posición de neutralidad, transmitiéndola con eficacia al conjunto de las instituciones públicas y muy en particular a la Fuerzas Armadas y Policía Nacional. El respeto a la autonomía constitucional del sistema electoral ha llegado al extremo más escrupuloso de evitar cualquier influencia sobre el ritmo del escrutinio y la urgencia de proclamación de resultados. El Gobierno no ha ocultado sus preocupaciones sobre los efectos negativos de la demora habida entre las dos vueltas tanto respecto al cansancio de una ciudadanía que lleva prácticamente más de un año seguido en tensión electoral, como también en relación al compás de espera de una confianza internacional aguardando expectante la culminación del proceso electoral.

Las instituciones electorales no se han mostrado muy sensibles a dichos riesgos políticos y económicos. La Constitución Política y la Ley Orgánica de Elecciones trazan una justicia electoral de carácter sumario y definitivo confiada al JNE. Sin embargo, esta máxima autoridad jurisdiccional y fiscalizadora del proceso electoral ha entendido que las candidaturas deben gozar de mayores garantías, por lo que, de forma supletoria a los recursos estrictamente electorales, ha admitido los propios del orden administrativo. Con esto, se ha producido un notable alargamiento de la fase de impugnaciones de resultados. Dado que los votos no impugnados ni observados se destruyen legalmente a pie de Mesa de Sufragio y que las discrepancias sobrevenidas se producen por tanto entre actas de votación, el incremento de recursos no ha podido llevar a una justicia electoral más depurada y mejor aceptada.

Ante los inconvenientes e ineficiencias que presentaba el programa informático de los comicios del 8 de abril, la ONPE decidió sustituirlo por el que entonces sólo fuera de emergencia. No pudo sin embargo someterlo a prueba mientras que la fase de impugnaciones no concluyera, pues los servidores habían de seguir ocupados para el ingreso de los datos todavía en cuestión. La comprobación finalmente se celebró con publicidad y éxito por el simulacro del día 27 de mayo. Este asunto de la informática volvió al lugar secundario, por instrumental, en el que siempre debiera haber estado. A salvo ya el desliz cometido con la primera selección de un programa, la segunda vuelta se encaró desde dicho momento con la confianza merecida por un buen desempeño de la administración electoral.

2.       Derechos y discriminaciones

Entre primera y segunda vuelta, la MOE-EU se ha beneficiado de la asistencia de la Defensoría del Pueblo (DP), la Secretaría Técnica de Asuntos Indígenas del Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano y de la Agencia Española de Cooperación Internacional y de la hospitalidad de la asociación civil Transparencia para celebrar una jornada de información y reflexión sobre problemática electoral con representantes de organizaciones y comunidades campesinas y nativas. Se nos comunicaron deficiencias serias respecto a padrón electoral, a identificación personal, a comunicación lingüística, a ubicación de mesas, a comunidades inaccesibles, a manipulaciones partidistas y un etcétera. Especialmente sensibles resultan los problemas de documentación de identidad por la exigencia todavía de acreditación militar, cuando el servicio militar ya no es obligatorio, y por las secuelas también persistentes de las requisitorias por terrorismo cuando la acusación era judicialmente obligada sin los debidos trámites previos de comparecencia y defensa.

Las representaciones campesinas y nativas ofrecieron fórmulas para enfrentar los problemas que les aquejan en cuanto a la participación política. Se centran en el uso de las propias lenguas a todos los efectos del proceso electoral, en una descentralización no sólo territorial, sino también cultural, entre las culturas varias del Perú, y en una capacitación cívica desde las escuelas que sea autocapacitación mediante convenios tanto con las institucionales electorales como con las organizaciones no gubernamentales y no por determinación unilateral de las unas y las otras. Esto responde al espíritu de lo que la DP señala en su informe sobre los comicios del 8 de abril respecto a las comunidades nativas en el sentido de que la organización electoral debiera actuar “en coordinación con sus autoridades”, las indígenas.

La DP ha seguido desempeñando su efectiva labor de supervisión electoral en virtud de la defensa del derecho humano a la participación política. Como en la primera vuelta, sigue contando con la colaboración de la ONPE a dicho fundamental propósito. El JNE también mantiene su actitud, la que ni siquiera reconoce la competencia constitucional de la DP a este efecto de la supervisión electoral. La autoridad máxima electoral sigue respondiendo, como ya ha podido inferirse, a un entendimiento más legalista del orden electoral.

Legalmente las Mesas de Transeúntes deben constituirse para facilitar el ejercicio de un voto que es notoriamente obligatorio. No se hizo en la primera vuelta de estas elecciones presidenciales por entenderse que sólo proceden cuando los comicios se efectúan por Distrito Único y entonces concurrían las parlamentarias mediante Distrito Múltiple. Ahora que estamos exclusivamente en el primer caso, tampoco se han constituido.

Ampliando la previsión legislativa de atención especial al voto de invidentes, la administración electoral sigue comprometida en ofrecer las debidas facilidades de participación a todas las personas en condición de discapacidad.

3. Campaña y debate electorales

La campaña electoral entre las dos fechas de votación ha presentado condiciones que hubieran permitido replantear y extender los programas de educación cívica y electoral de modo que no se ha aprovechado enteramente. Ha seguido habiendo dispersión de iniciativas y exceso de concentración en la publicación de materiales sin suficiente respaldo y complemento de trabajo participativo sobre el terreno.

Mas el largo período de incertidumbre acerca del resultado definitivo y sobre la fecha de la segunda vuelta no ha quedado sin efectos. Se tradujo en una serie de altibajos del intercambio de argumentos durante la contienda, al tiempo que comenzó a perfilarse una creciente inclinación ciudadana hacia el voto inútil, esto es, blanco o viciado. El distanciamiento entre ambas vueltas de unas mismas elecciones ha desdibujado la conexión que debe guardarse entre ellas a los mismos efectos de la libre determinación informada de la ciudadanía peruana.

Durante un notable período de la campaña entre las dos vueltas, la discusión electoral ha oscilado casi en exclusiva sobre un par de temas nucleares, a saber, de un lado, el de la aguda preocupación por un voto blanco o viciado de proporciones que podrían llegar a ser alarmantes; de otro lado, el de las prolongadas negociaciones acerca de las condiciones políticas y pormenores técnicos de un eventual debate televisado entre los dos candidatos, evento que finalmente se pudo realizar el 19 de mayo.

Después de un intervalo de relativa tranquilidad, volvieron a producirse serias recaídas en prácticas poco alturadas, con acusaciones y alegaciones tocantes a la vida personal. En pocas oportunidades se llegó a una confrontación profundizada de los conceptos programáticos de ambos lados. En vez de esto, los mítines populares de las últimas semanas se redujeron a plataformas para la presentación de poco probables promesas electorales.

Un partido que no ha pasado a la segunda vuelta ha proseguido en la contienda recurriendo a la dudosa práctica de la contrapropaganda como actividad prácticamente exclusiva. También se ha recurrido a ella por las partes en liza, pero como un elemento más de la respectiva campaña.

Respecto a alegaciones para promoverse el voto en blanco y viciado, sin mucho éxito final, ha de recordarse siempre que las dos opciones enfrentadas en la segunda vuelta sin cubrir una parte importante del espectro político han sido el resultado de la competición primera, esto es, de la libre determinación de la ciudadanía peruana.

 

4. Cobertura e intervención de los medios

Los medios de comunicación durante la campaña electoral de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se han caracterizado por una manifiesta pluralidad y una relativa ponderación suficientes para garantizar a ambas candidaturas en liza la posibilidad de ver sus ideas y programas reflejados ante la opinión pública. Según ha venido poniendo de manifiesto el monitoreo de prensa y televisión realizado por la asociación civil Transparencia, con la cooperación de la Unión Europea, ha sido notablemente equilibrado el tratamiento conferido por los medios a una y otra candidatura.

La reforma legislativa que ha introducido la novedad de espacios a disposición de las candidaturas “en los canales de televisión de señal abierta y estaciones de radio, públicos y privados, de cobertura nacional” ha seguido permitiendo a la ONPE sufragar la franja electoral gratuita para los partidos. Es una vía adecuada de propaganda en la campaña aunque solamente se reduzca todavía a los medios audiovisuales.

El acontecimiento mediático de esta segunda vuelta lo ha constituido el debate entre los dos candidatos televisado en vivo el día referido del 19 de mayo. Aunque organizado con reglas demasiado rígidas, conforme al acuerdo entre los partidos mismos, el debate ha representado un evento político de experiencia democrática, marcando un verdadero hito para el esclarecimiento de la ciudadanía respecto a las propuestas enfrentadas ante la segunda y definitiva vuelta. Los mismos medios estuvieron a una altura que no siempre se ha mantenido durante la campaña.

Cabe señalar que, al inicio de la jornada electoral, ambos candidatos realizaron comparecencias públicas ante los medios. A pesar de que pueda considerarse una costumbre de dicha jornada la presencia periodística en el momento previamente avisado del ejercicio del voto por parte de los candidatos, las actuaciones y manifestaciones que se exceden en esta práctica deben ser descalificados como recursos para la introducción de una propaganda no permitida justamente por la ley.

5. Votación y escrutinio de Mesas

En el transcurso de la jornada electoral del día de ayer, la MOE-UE mantuvo una presencia más continua a través de cuarenta equipos de observación desplegados en ocho departamentos del país. Dicha observación abarcó el período íntegro de funcionamiento de las Mesas de Sufragio incluyendo el escrutinio además del proceso informático de cómputo de actas electorales en las Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales.

Resaltamos la normalidad democrática con que la ciudadanía ha ejercido su derecho al voto fomentada en buena parte por el buen funcionamiento de la máquina electoral llevado a cabo por la ONPE en los centros de voto observados. La tranquilidad ha sido la tónica general de los comicios de la segunda vuelta. Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional contribuyeron eficazmente.

Como ya ocurriera en la primera vuelta, es de reseñar el retraso en la constitución de las Mesas de Sufragio y la desigual comparecencia de los miembros componentes de las mismas. Sin embargo, dichos contratiempos no empañaron en sí mismos los procedimientos de votación, que han resultado en su conjunto adecuados, con excepciones que raramente afectaron al funcionamiento de las mesas y a las garantías del voto.

Durante el escrutinio, la MOE-UE pudo comprobar la observancia del procedimiento de recuento por parte de los miembros de mesa que incluyó el manejo responsable de las impugnaciones. En general, la imparcialidad respecto al conteo prevaleció sobre las insuficiencias en la capacitación de los miembros de mesa y las tendencias intromisivas de los personeros de los partidos políticos. Hemos observado casos en los que los primeros debidamente corrigieron tal inclinación de los segundos.

Frente a previsión legislativa explícita, el escrutinio por las Mesas de Sufragio no ha sido público, esto es, en presencia de meros votantes y no sólo de personeros, fiscalizadores, supervisores y observadores. En todo caso, esta vigilancia cualificada ha estado por lo general presente.

El acopio rápido de actas (ACRA) por parte de la ONPE, aun habiendo despertado reservas en el JNE, ha funcionado según lo programado con una rapidez y fiabilidad considerables. El proceso de cómputo ha respondido con creces a las expectativas generadas por el cambio del programa informático entre vueltas. En esta fase de la elección, no hay que reseñar ningún hecho excepcional que haya podido ser observado por parte de la MOE-UE.

Como ha venido procurando durante todo el proceso electoral, la MOE-UE se coordinó, potenciándose nuestra labor, con otras misiones de observación nacionales e internacionales, particularmente, entre las primeras, Transparencia y Consejo por la Paz, y, entre las segundas, la Organización de Estados Americanos y el Instituto Nacional Demócrata-Centro Carter.

Agradecimientos

La MOE-UE quiere reiterar ante todo su agradecimiento a la ciudadanía peruana que, por representación del Gobierno del Presidente Valentín Paniagua, nos ha cursado la invitación para que presenciemos y demos testimonio del acto supremo de libertad social constituido por las elecciones generales. Agradecemos a autoridades e instituciones, particularmente a las electorales (JNE, ONPE y RENIEC), así como también a los medios peruanos de información y opinión, la hospitalidad y disponibilidad que nos han ofrecido y demostrado.

Esta Misión europea expresa su reconocimiento a las observaciones concurrentes tanto nacionales como internacionales. Tienen particularmente nuestro agradecimiento, de parte peruana, Transparencia, Consejo por la Paz y el Instituto de Estudios Electorales y, de la internacional, la Misión de la OEA presidida por el embajador Eduardo Stein, y la del NDI-Carter Center que ha contado con la presidencia del propio Jimmy Carter en la primera vuelta y de Madeleine Albright en la segunda.

La MOE-UE quiere expresar igualmente su agradecimiento a la Delegación de la Comisión Europea y a su jefe el embajador M. Jean-Michel Pérille, como también a las Embajadas de la actual Presidencia, que recae en Suecia, y de los Estados miembros de la Unión Europea representados en Lima.

Información sobre la Misión

En términos muy similares a los de la primera vuelta, para esta segunda la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea se ha compuesto de un equipo central de seis personas, un grupo de diez observadores de proceso y campaña electorales, treinta y un observadores de vísperas y jornada de votación, doce miembros del Parlamento Europeo flanqueados por cinco funcionarios de apoyo, todos ellos en función igualmente de observadores de corto término, y otros quince voluntarios locales de ciudadanía europea.

A lo largo del proceso electoral, la MOE-UE ha estado presente en los Departamentos de Lima, Loreto, La Libertad, Lambayeque, Arequipa, Ayacucho, Apurímac, Cusco y Puno, así como ha realizado visitas a los Departamentos de Ancash, Cajamarca, Amazonas, San Martín y Ucayali.

La Observación Electoral está liderada por la Jefa de la Misión, la Sra. Eva Zetterberg, Vice-Presidenta del Parlamento Sueco. El grupo de Parlamentarios europeos está presidido por los Srs. Joaquim Miranda e Ignacio Salafranca Sánchez-Neyra. El equipo directivo permanente, formado por los Srs. Bartolomé Clavero, Ulrich Fanger, Adolfo Cayuso, Andrea Malnati y Scipion du Chatenet, se encuentra desde el 24 de febrero en Lima, donde seguirá presente hasta el día 11 de junio.  

Para más información, por favor contacten con:

Eva Zetterberg, jefa de la MOE - UE tel. (+51.1) 211 2545/2574.

Andrea Malnati, Encargado de Medios de la MOE – UE tel. (+51.1) 211 2579, Fax (+51.1) 211 2755/2720, Celular (+51.1) 884 8840, E-mail amalnati@amauta.rcp.net.pe

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