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Segunda Declaración de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea

Lima, Perú 28/3/2001

La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Unión Europa (EU) prosigue sus trabajos bajo la hospitalidad y con la colaboración de la ciudadanía y las instituciones peruanas, por lo que reitera encarecidamente su reconocimiento. Tras su primer informe público, que se presentó el pasado 9 de marzo, ha procedido a ulteriores contactos, entrevistas y reuniones particularmente con fuerzas políticas y también con sectores sociales no vinculados directamente al proceso electoral, pero significativos para pulsarse la expectativa y la confianza de la ciudadanía ante el mismo.

Hay otro medio, uno propio, por el que la MOE de la UE está ampliando sus perspectivas. Últimamente la misma ha visto incrementados sus efectivos por la llegada de doce observadores que ya se han desplegado por el país y han comenzado a enviar información desde diversas bases de fuera de Lima. Al mismo tiempo, con su ayuda, la Misión está ocupándose de los preparativos para la incorporación y despliegue de un grueso de cincuenta observadores de jornada que llegarán para las elecciones. Hasta el momento, entre las informaciones recabadas por el grupo de dirección y las transmitidas por los primeros equipos de observación, la Misión Electoral de la Unión Europea se encuentra en condiciones de proceder a la emisión de un segundo manifiesto.

I. Principios de derechos humanos

    La Constitución Política del Perú reconoce los derechos humanos en los términos de definir como deber del Estado "garantizar la plena vigencia" de los mismos y de considerarlos parámetro obligado en "la formación ética y cívica" para "todo el proceso educativo civil o militar". La misma Constitución consiguientemente adopta una posición receptiva de los tratados internacionales sobre derechos humanos, así como procede al reconocimiento expreso de las jurisdiccionales supranacionales correspondientes. El compromiso se refuerza con un pronunciamiento final: "Las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretan de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por el Perú".

    El régimen que produjo la Constitución no hizo honor al compromiso. Conculcó sistemáticamente derechos humanos hasta el punto de desvincularse de jurisdicciones internacionales que los amparan. La posición del actual gobierno de transición es en cambio de absoluto respecto. Todos los poderes públicos están dando muestras. Y esto resulta importante de cara a unas elecciones. Derechos humanos no sólo son los de libertad personal y garantías individuales, sino también los de constitución democrática y participación política.

    Que así se entienda y se practique, constituye un factor de primordial importancia ante todo para el propio proceso electoral y además para nuestra propia observación. El escenario de los derechos humanos que compartimos define el factor esencial de justificación de nuestra presencia y el criterio básico de evaluación para nuestra actividad.

II. Progreso de la organización electoral

La Misión Europea quiere ante todo destacar que el proceso y la campaña electorales prosiguen su marcha en conformidad con la agenda requerible y sin mayores alteraciones ni incidencias de alcance general. Particularmente queremos observar:

  • Los esfuerzos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en la ejecución de sus funciones resultan patentemente adecuados para asegurar que el proceso electoral pueda desarrollarse en condiciones que reflejen la libre expresión de la voluntad popular. Cabe constatar también que la Defensoría del Pueblo, conforme a sus funciones de promoción de derechos y en coordinación con la ONPE, ha establecido unidades electorales tanto estables como móviles para supervisar el proceso electoral a los niveles central, regional y local. Acentuando el empeño de transparencia y de fiscalización del proceso electoral, tanto la ONPE como el JNE han incorporado por su parte a expertos electorales.
  • Se ha establecido un nuevo sistema de conteo computarizado, incluyendo un segundo software de emergencia y auditorías independientes por parte de ONPE y de JNE. Con estos controles redoblados, se emprenden los simulacros de escrutinio legalmente establecidos. El primero, celebrado el domingo día 25 de este mes de marzo, acusa problemas en el arranque del software principal y en la compatibilidad entre éste y el de contingencia con el resultado de oficinas que no consiguen procesar datos electorales. El primer simulacro ha cumplido su función de detectarse problemas. Se cuenta todavía con dos semanas; durante estos días, la ONPE está adoptando las diligencias oportunas para asegurarse el éxito del segundo y más importante simulacro.
  • Durante el simulacro primero, se puso de manifiesto un buen estado de organización y despliegue del personal electoral en términos generales. Concurrieron de la ONPE y del JNE, así como de Defensoría del Pueblo, ofreciéndose la impresión de capacitación suficiente para el momento de satisfactorio funcionamiento de los medios informáticos. Los problemas son técnicos y, por tanto, más fácilmente resolubles dado el tiempo con el que todavía se cuenta.
  • Por su parte, el Gobierno de Transición sigue manteniendo una escrupulosa posición de imparcialidad cara a las elecciones. Como institución incardinada dentro del poder ejecutivo, las Fuerzas Armadas han recibido y asumido las directrices más estrictas de neutralidad. Todo esto es de apreciar en forma completamente positiva por sí mismo y por contraste con la práctica electoral de los años inmediatos anteriores.
  • Sin embargo, en lo que pueda incidir en el proceso electoral por el peso de alguna continuidad, cabe señalarse que no se ha renovado el personal delegado a partir de subprefecto. También conviene indicar que las Fuerza Armadas cumplen funciones de policía interior sin haber renovado una concepción de la seguridad ciudadana que no se sitúa todavía plenamente en el escenario de ejercicio de libertades bien precisas durante el justo desenvolvimiento de un periodo electoral.

III. Panorama fuera de Lima

De los doce observadores de campaña desplegados en cinco Departamentos de interior (La Libertad, Loreto, Ayacucho, Arequipa y Puno) y además en Lima–Callao, están ya recibiéndose informes que permiten formular una serie de observaciones provisionales:

  • El proceso de distribución del material de la ONPE a las Oficinas Descentralizadas (ODPEs) se está concluyendo, aunque con ciertos atrasos en Puno y partes montañosas de La Libertad, debido a las condiciones climáticas. Al margen de nuestra observación, nos llegan noticias de las dificultades existentes para el traslado del material en el Departamento de San Martín por el conflicto existente entre Moyobamba y Tarapoto respecto a la ubicación de oficinas y a la capitalidad departamental.
  • En todas las regiones de nuestra observación se está apreciando el escrupuloso cumplimiento del compromiso público de neutralidad particularmente en lo que respecta a las Fuerzas Armadas sin que esto impida la prestación de apoyo logístico a la administración electoral.
  • Bien adelantado se encuentran tanto el nombramiento como la capacitación de personal de las mesas de escrutinio por parte de la ONPE, sólo con algunas quejas aisladas acerca de la "sobrevivencia" eventual de representantes del régimen pasado.
  • Los programas de educación cívica y electoral están bien encaminados en tres de los Departamentos, sufriendo de escasez de personal en las otras regiones. En este contexto, habría de señalarse que existen problemas en cuanto al ejercicio previsible del voto. Se ha constatado en cuatro de los Departamentos observados (Arequipa, Ayacucho, La Libertad y Puno) que gran parte de la población se encuentra con serias dificultades de comprensión de las boletas de votación para diputados al Congreso. Las observaciones indican que existe un cierto nivel de confusión por el que se arriesga un alto porcentaje de errores y de votos nulos.
  • Se ha detectado la reanudación de prácticas de compraventa de votos aprovechándose la pobreza de algunas comunidades.
  • También fuera de Lima se han producido fallos en el primer simulacro de las elecciones. Reiteramos la importancia del segundo para despejarse problemas que son perfectamente resolubles.

IV. Conducta de medios y debate cívico

La situación de los medios de comunicación en Perú se caracteriza por una pluralidad y riqueza que pudieran garantizar a todos los candidatos, partidos y agrupaciones en liza la posibilidad de ver sus ideas y programas representados ante la opinión pública del país.

  • Ahora bien, la estrategia de comunicación elegida por muchos de los medios y también por algunas de las candidaturas hace que llegue usualmente a la ciudadanía una información insuficiente por lo que se refiere al análisis de las diferentes propuestas programáticas. Por supuesto, los medios tienen derecho a una posición editorial en términos políticos y partidistas, pero la tónica predominante no se cuida de discernir entre opinión e información en perjuicio notorio de esta última.
  • Es cierto que la mezcla entre información y opinión constituye un hábito bastante común entre los medios de comunicación a lo ancho del mundo, mas es necesario subrayar que informaciones como aquella que verse sobre vida privada de los candidatos tendría que ser una dimensión complementaria de la información electoral y no su aspecto central.
  • En este punto incide el manejo tanto periodístico como político de las encuestas de intención de voto. El reglamento de las mismas por parte del JNE parece suficiente respecto a las exigencias de una ficha técnica que sirva para acreditarlas y evaluarlas, pero el uso común de sus resultados suele desatender factores tan importantes como el del tamaño de la muestra o el de su representatividad territorial y social.
  • La Misión Europea observa que el debate programático está en trance de degradarse e incluso de frustrase. En estas circunstancias, la renuencia de los candidatos, y particularmente de quienes tienen mayores expectativas de voto, a la confrontación conjunta de propuestas en vivo y en público no está ayudando a la recuperación del debate.

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La Misión Europea celebra el grado de progreso alcanzado hasta el momento en la organización del proceso electoral conforme a requerimientos de imparcialidad y limpieza. Expresa su esperanza de superación de las dificultades producidas en tiempo todavía hábil para el debido tratamiento. Se congratula por las condiciones que están generándose para la libre determinación de la ciudadanía peruana.