El marco legal, tras las reformas realizadas, ha sido suficiente y
adecuado para unas elecciones justas, limpias, competitivas y transparentes.
La campaña electoral se ha desarrollado en condiciones
satisfactorias de reconocimiento y ejercicio de las libertades de expresión,
manifestación y asociación no empañados por casos contados de agresiones e
intimidaciones.
El derecho a la participación mediante el voto es prácticamente
universal, reconociéndosele a toda la ciudadanía con la sola excepción legal de las
Fuerzas Armadas (FFAA) y de la policía.
El proceso de actualización del padrón electoral se ha
encontrado en un grado de avance suficiente para la realización de estas elecciones.
Se ha prestado especial atención a la educación cívica para el
ejercicio del voto y la participación en las mesas de sufragio, mediante un esfuerzo
compartido entre JNE, ONPE, la Defensoría del Pueblo y ciertas asociaciones civiles, como
Transparencia.
La sociedad civil ha producido y desarrollado sus propias
iniciativas de intervención ciudadana a efectos de vigilancia electoral sin encontrar
cortapisas por parte de las instituciones electorales, ofreciéndoseles registro y
acreditación por JNE y ONPE.
Las FFAA han asumido las nuevas directrices de neutralidad e
imparcialidad con eficiencia en sus tareas de seguridad ciudadana y apoyo logístico al
proceso electoral.
En ausencia de una Ley de Partidos Políticos, se han sentado
reglas de una eficacia de momento muy relativa para un régimen de publicidad de los
gastos de campaña de los partidos y agrupaciones y de sus fuentes de financiamiento.
Los medios de información y opinión han presentado un panorama
de pluralidad y contraste propicio para el debate electoral.
La ONPE ha puesto a disposición de partidos y agrupaciones
concurrentes una franja electoral adecuada en los medios audiovisuales, y todos los
partidos y candidatos han tenido un acceso equitativo.
La jornada electoral se ha desarrollado en condiciones positivas
de tranquilidad y participación.
La comparecencia de la ciudadanía seleccionada para la
composición de mesas de sufragio ha sido apreciablemente alta.
El escrutinio, pese a contratiempos técnicos, se desarrolla hasta
el momento con normalidad.
Observaciones preliminares
- Administración y gestión electorales
El gobierno de transición ha sabido
transmitir su posición de neutralidad no sólo a las instituciones civiles y
particularmente a las electorales, sino también a las fuerzas armadas y a la policía en
general. En el orden electoral ha sido importante la renovación de personal para evitar
la persistencia de las prácticas irregulares implantadas y extendidas por el régimen
anterior, así como para generar confianza ciudadana en la nueva situación. La medida en
la que no ha podido extenderse el reemplazo a todo lo ancho de las instituciones públicas
y particularmente a niveles departamentales y locales no parece afectar al desarrollo del
proceso estrictamente electoral.
El sistema electoral, compuesto por JNE, ONPE y
RENIEC, ofrece, conforme a la Constitución, garantías de independencia respecto a los
diversos poderes y también de responsabilidad mediante la distribución interna de
competencias. En estas elecciones, dichas instituciones electorales y la Defensoría del
Pueblo han extremado un empeño por generar confianza mediante la inflación de
procedimientos y auditorías de cómputo, de fiscalizaciones y supervisiones.
- Derechos y participación
El sufragio universal es componente fundamental
de la democracia. El derecho a participar mediante el voto de todos y cada uno de los
ciudadanos como de todas y cada una de las ciudadanas es requisito cumplido justamente por
el actual régimen electoral peruano con la sola excepción, de derecho, del personal
militar y policial y también la de hecho de las personas en prisión preventiva. Mas unas
elecciones también suponen una mayor participación ciudadana por un doble orden de
razones; en primer lugar, porque se requiere la formación de instituciones transitorias
como son las Mesas de Sufragio (MS) o también los Jurados Electorales Especiales (JEE);
en segundo y más importante lugar, porque el sistema electoral puede generar confianza
ciudadana mediante una participación directa en dicha formación de instituciones.
A juicio de la MOE-UE según criterios que
entendemos de derecho humano a la participación política (Declaración Universal, art.
21.1), en dicho aspecto se produce un déficit. El régimen electoral resulta censitario
en lo que toca a la participación ciudadana fundamentalmente por el requerimiento legal
de "mayor grado de instrucción" para la formación de instituciones electorales
transitorias (Ley Orgánica de Elecciones, arts. 45 y 55). Esta fase menos transparente
del procedimiento electoral implica y alimenta desconfianza ciudadana.
Por otra parte, para
la participación indígena sigue sin tomarse en cuenta el requisito previo de consulta
para la propia definición de procedimientos conforme a lo establecido por el Convenio
sobre Pueblos Indígenas en Países Independientes de la Organización Internacional del
Trabajo que Perú tiene ratificado y que el Alto Comisariado de Naciones Unidas para los
Derechos Humanos considera una norma de tal carácter y rango de derechos humanos.
3. Campaña y debate electorales
En su inicio, la campaña entre las agrupaciones
políticas de los ocho candidatos a la presidencia se caracteriza por un alto nivel de
civismo y tranquilidad, incluso con la perspectiva de que acabe concretándose un pacto de
gobernabilidad entre las fuerzas más relevantes.
Se observó, sin embargo, en la campaña
electoral la creciente preponderancia de elementos controvertibles que han tendido a
marginar los debates programáticos y de fondo.
Como consecuencia de una serie de comentarios de
los medios sobre asuntos de vida privada con intercambio de recriminaciones, el clima
político ha llegado a agriarse a sólo dos semanas para el momento de las elecciones.
Notable ha sido la introducción de categorías étnicas en el curso del debate.
Se ha eludido la confrontación directa y abierta
entre los contrincantes mayores.
4. Cobertura e intervención de los medios
La presencia de los medios de comunicación
durante la campaña electoral se ha caracterizado por una pluralidad que garantiza a todos
los candidatos, partidos y agrupaciones en liza la posibilidad de ver sus ideas y
programas representados ante la opinión pública del país.
La nueva ley sobre la franja electoral ha
permitido a todos los concurrentes políticos la utilización de espacios gratuitos en los
medios audiovisuales durante los horarios de mayor audiencia.
Ahora bien, se observa que el debate
programático ha sido desigual también por parte de los medios. La estrategia de
comunicación elegida por muchos de ellos, como igualmente por algunas de las
candidaturas, ha producido por lo usual una información escasa para la ciudadanía por
todo cuanto se refiere a la transmisión y análisis de las diferentes propuestas
políticas.
En este punto incide el manejo tanto
periodístico como político de las encuestas de intención de voto. El reglamento
de las mismas por parte del JNE parece suficiente respecto a las exigencias de una ficha
técnica que sirva para acreditarlas y evaluarlas, pero el uso común de sus resultados
suele desatender factores tan importantes como el del tamaño de la muestra o el de su
representatividad territorial y social.
5. Votación y cómputo
Las mesas de sufragio han quedado por lo general
constituídas a hora bastante aproximada a la debida y casi todas dentro del horario
legal. Dado el censo de electores por mesa, con la cifra máxima de doscientos, la
ciudadanía ha contado con tiempo suficiente para la participación.
Se ha hecho presente y ha actuado un número
apreciable de personeros de partidos y agrupaciones, cubriéndose centros electorales y
mesas de sufragio en una medida inédita en la historia de Perú. La conducta de miembros
de mesas, coordinadores de ONPE, fiscalizadores de JNE y supervisores de DP ha sido, por
regla general, correcta y eficiente.
Por regla general siempre, el cierre de las urnas
a las cuatro de la tarde se hizo permitiendo la votación de quienes formaban aun cola. El
escrutinio, tanto primariamente por las mesas como ulteriormente por los centros de
cómputo, se ha desarrollado hasta el momento con alguna parsimonia para los medios
técnicos con que se cuenta, pero con normalidad suficiente para estar generando
confianza. El índice de impugnaciones a pie de mesa resulta apreciablemente bajo.
Por zonas de predominio de lengua indígena se
han producido dificultades respecto al manejo de material electoral en castellano.
La supresión a última hora del silencio
informativo entre las cuatro de la tarde y las diez de la noche, salvo adelanto de
resultados por la ONPE, gracias a la DP y al Tribunal Constitucional, ha resultado
positiva. La ciudadanía ha estado informada por encuestas a boca de urna y conteos
rápidos, éstos más fiables, de forma que ha contribuido a la tranquilidad de la
jornada.
Agradecimientos
La MOE-UE quiere expresar su agradecimiento a la
Delegación de la Comisión Europea y a su jefe el embajador M. Jean-Michel Pérille, a
las Embajadas de la actual Presidencia sueca y de los Estados miembros de la Unión
Europea representadas en Lima, así como también a las otras Misiones de Observación
nacionales e internacionales. Reitera su gratitud a la ciudadanía, a las instituciones y
particularmente al Gobierno de Perú.
Información sobre la Misión
La Misión de Observación Electoral de la Unión
Europea se compone de una Unidad Electoral Central de seis personas, un grupo de doce
Observadores de la Campaña Electoral, treinta y tres Observadores de Jornada de
Votación, once Miembros del Parlamento Europeo flanqueados por siete funcionarios de
apoyo, todos ellos en función igualmente de observadores de corto término, y otros once
voluntarios locales de ciudadanía europea.
La Unidad Electoral está liderada por la Jefa de
la Misión, la Sra. Eva Zetterberg, Vice-Presidenta del Parlamento Sueco. El grupo
de Parlamentarios está presidido por los Srs. Joaquim Miranda e Ignacio
Salafranca Sánchez-Neyra.
La Unidad se encuentra en Lima, donde seguirá
presente, desde el 24 de Febrero. Los Observadores de Campaña permanecen en el Perú por
un total de cuarenta y cuatro días más otros treinta y cuatro en caso de segunda vuelta.
Los treinta y tres Observadores de Jornada y los once Parlamentarios estuvieron en el
Perú por nueve días y volverían por nueve días más en el caso de una segunda vuelta.
Los observadores han sido desplegados por el país, guardando contacto permanente con la
Unidad Electoral Central. Esta Unidad permanece en Lima.
Para más información, por favor contacten con: