|
10. Periodo postelectoral (1ª y 2ª vueltas)
i) Impugnaciones y apelaciones
Ya sabemos
que la justicia en materia electoral es en principio sumaria y
definitiva, agotándose en el ámbito de las propias instituciones
electorales. Se confía a los JEEs como primera instancia y al JNE como
instancia de apelación segunda y última, sin posibilidad de recurso
ulterior salvo lo que hemos indicado acerca de las jurisdicciones
internacionales por razón de derechos humanos.
En estas
elecciones, el JNE ha entendido que los recursos sumarios previstos en
materia electoral son insuficientes admitiendo que pueda además
interponerse toda suerte de recursos ordinarios. Éste ha sido uno de
los factores principales, si no el primordial, en el alargamiento de
cerca de dos meses producido entre primera y segunda vuelta de las
elecciones presidenciales.
La
tendencia judicial a la ampliación de garantías para satisfacción de
las partes ha prevalecido sobre el interés público de una elecciones
ágiles particularmente en estas circunstancias de transición política.
Del gobierno han procedido mensajes de preocupación por la incidencia
negativa en la confianza tanto ciudadana como internacional de dicho
alargamiento, pero, como ya sabemos, el actual sistema electoral no
conoce dirección de carácter político que pudiera imprimir el impulso
necesario por intereses generales y no sólo entre partes.
El JNE ha
sido consciente de las consecuencias de su postura laxa en la admisión
de impugnaciones. Para la segunda vuelta, ha instruido a los JEEs para
que se contraigan al recurso estrictamente electoral y dejen cualquier
otra posibilidad a la decisión del propio JNE por vía de las
apelaciones. Junto a la aceptación temprana del resultado de los
comicios por la candidatura perdedora y la consiguiente disminución drástica
del volumen de las impugnaciones, ello está permitiendo un ritmo mucho
más expedito de funcionamiento de la justicia electoral en la segunda
vuelta.
El JNE es
instancia constitucionalmente inapelable. La misma Constitución
especifica que “aprecia los hechos con criterio de conciencia”. Difícilmente
puede ser de otro modo cuando se destruyen los votos cuya impugnación o
cuestionamiento no se produce por personeros a pie de MsS. La justicia
que imparte el JNE suele reducirse en último término a la opción
necesariamente arbitraria ante discrepancias entre las varias actas de
votación que se consideran originales. La misma confianza que ha
querido generar el JNE mediante la ampliación de los recursos no
encuentra así condiciones para materializarse.
Ha
habido más de un caso en las elecciones al Congreso que acusan tales
circunstancias. El más sintomático es el que afecta al último curul
del Departamento de Ancash reñido entre la segunda fuerza política (APRA)
y la cuarta (FIM, Frente Independiente Moralizador). El JEE se lo
atribuye al FIM tras un recurso de reposición que en teoría no parece
que quepa, pero que de hecho se ha practicado. Apelación mediante, el
JNE se lo atribuye al APRA anulando en este caso, pues no en todos,
dicho segundo recurso ante el JEE y añadiendo, aunque no esté
constitucionalmente obligado a hacerlo, la prueba de un peritaje que
declara falsa una cifra y una firma del acta favorable al FIM. Por otra
parte, quien figura como firmante ha declarado por escrito que la rúbrica
es suya. El resultado ha sido que el FIM no ha aceptado dicha resolución
última del JNE. Dadas las características del caso, está considerando
este partido la posibilidad de recurrir ante la CIDH, la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.
ii) Resultados finales para el
Congreso y para la Presidencia
Tras una insólita
demora de cuarenta y tres días, en la tarde del 21 de mayo, se
proclamaron los resultados oficiales de las elecciones parlamentarias y
de la primera vuelta de las presidenciales. Mientras que esto segundo ya
era público desde semanas antes, la proclamación oficial hubo de
esperar al desenlace del escrutinio congresual enredado entre los
complejos mecanismos del cómputo informático y las numerosas
impugnaciones de resultados parciales. Vinculadas legalmente, incluso en
una misma papeleta electoral, las votaciones al Congreso y a la
Presidencia, la determinación oficial de la fecha de la segunda vuelta
presidencial para el 3 de junio no fue posible hasta dicho mismo momento
de la proclamación de resultados.
La distribución
del voto presidencial en las elecciones del 8 de abril respondió en términos
globales a las expectativas creadas por las encuestas salvo para la
verdadera sorpresa del desbancamiento de Lourdes Flores por Alan García,
con un margen del 1,5 %, en el segundo puesto que da entrada a la
segunda vuelta. Las encuestas habían en todo caso detectado un fuerte y
continuo ascenso de Alan García durante las últimas semanas de la
campaña. En el siguiente cuadro, los porcentajes de los partidos se
definen por referencia al voto válido.
Resultados
del voto presidencial del 8 April
|
|
votos
|
%
|
|
Toledo
/ Perú Posible
|
3.871.167
|
36,5
|
|
García
/ APRA
|
2.732.857
|
25,8
|
|
Flores
/ Unidad Nacional
|
2.576.653
|
24,3
|
|
Olivera
/ FIM
|
1.044.207
|
9,9
|
|
Boloña
/ Solución Popular
|
179.243
|
1,7
|
|
Galvez
/Renac. Andino
|
85.436
|
0,8
|
|
Arrunatégui
/ Proy. País
|
79.077
|
0,7
|
|
Noriega
/ Todos por la victoria
|
33.080
|
0,3
|
|
Total
de votos válidosl
|
10.601.720
|
86,4
|
|
Votos
nulos
|
402.436
|
3,3
|
|
Votos
en blanco
|
1.260.193
|
10,3
|
El
voto de segunda y decisiva vuelta el 3 de junio ha presentado el aspecto
de un resultado relativamente cerrado entre Alejandro Toledo y Alan García.
Ya hacia finales de mayo, las expectativas de voto de los dos
contendientes se habían acercado hasta el punto de que alguna encuesta
hiciera la previsión de un resultado verdaderamente cerrado que habría
creado dificultades iniciales al menos sicológicas para el desempeño
del nuevo gobierno.
En
el resultado final, una ventaja de 6,16 % separa a Alejandro Toledo de
Alan García. Ambos han sido capaces de incrementar notablemente el
volumen de votos respecto al resultado del 8 de abril. El segundo, Alan
García, es quien se alza con las ganancias mayores.
Toledo:
de 3.871 mil a 5.527 mil (+ 1.656 mil)
García:
de 2.732 mil a 4.887 mil (+ 2.155 mil)
Resultados
del voto presidencial del 3 de junio
|
|
votos
|
%
|
|
Alejandro
Toledo
|
5.527.306
|
53,08
|
|
Alan
García
|
4.886.518
|
46,92
|
|
Votos
válidos
|
10.413.824
|
86,1
|
|
Votos
nulos
|
1.334.248
|
11,1
|
|
Votos
en blanco
|
331.277
|
2,8
|
Los
porcentajes de los candidatos son también por referencia al voto válido.
Con el recuento final, Perú Posible aparece como sólidamente
establecido en los Departamentos andinos y transandinos así como también
en las áreas costeras sureñas. Se sitúa por encima del 60 % de los
votos válidos en los Departamentos de Loreto, Arequipa, Cusco y
Huancavelica. En total, Toledo se hace con la mayoría en diecisiete de
los veinticuatro Departamentos. El APRA, además de hacerlo en siete,
confirma su arraigo tradicional a lo largo de la costa norteña y
central, ganando ahora también en el Departamento de Amazonas. Sus
Departamentos fuertes son La Libertad, Ica y Piura, más la provincia
constitucional de Callao.
Participación electoral
Siendo
obligatorio el voto, como ya sabemos, las elecciones presentan
generalmente en el Perú una participación relativamente alta, rondando
el 80 %. El 8 de abril, se abstuvieron 2.640 mil; el 3 de junio, según
cifras todavía no oficiales, 2.730 mil, un número, si se confirma,
relativamente elevado para el caso.
La
evolución debe contemplarse en el contexto ya explicado de la
prolongación de la campaña entre primera y segunda vuelta con el
predicamento de la opción por el voto en blanco o viciado. En algún
momento, la intención por encuesta llegó a indicar un voto inválido
en parte de protesta por encima del 30 %. Puede interpretarse como un
signo de normalidad que finalmente sólo se registre un 13,9 %, 11,1 %
nulos y 2,8 % en blanco. Sin embargo, aparte la incógnita de votos
repartidos entre personeros, la actitud de rechazo puede que se
trasluzca en la elevación del índice de abstención.
En
total, entre abstención más gravosa y votos no válidos, se
desentiende o descuida un buen grueso de la ciudadanía, alrededor de un
tercio, pues hoy el censo electoral roza los quince millones reconocidos.
Lo cual constituye un dato a tener cuidadosamente en cuenta para un
futuro deseable de participación ciudadana motivada en mayor medida y
de mejor modo.
Las
elecciones parlamentarias
El
voto del 8 de abril para el nuevo Congreso viene a sustituir al
parlamento del régimen anterior que ha tenido que reducir su vida a un
año tan sólo. 1340 candidatos y candidatas entraron en la contienda
por 120 curules como son los del actual Congreso peruano. Solamente en
Lima, para los 35 que le corresponden, han entrado en liza 455
candidatos.
La
tabla siguiente muestra cómo se ha producido un cambio sensible en la
composición del Congreso afectando a la misma estructura del sistema de
partidos.
Elecciones
parlamentarias: Composición de Congreso en el 2001 comparadamente con
el 2000
|
|
|
|
Número
de curules en el Congreso:
|
|
Partidos o alianzas
electorales
|
Votos válidos obtenido
|
%
de votos válidos
|
2000
|
2001
|
%
en representación
|
|
Perú
Posible
|
2.458.267
|
25,1
|
29
|
45
|
37,6
|
|
PAP
(APRA)
|
1.845.390
|
19,1
|
6
|
28
|
23,3
|
|
Unidad
Nacional
|
1.296.507
|
13,1
|
--
|
17
|
14,2
|
|
FIM
|
1.027.564
|
11,3
|
9
|
11
|
9,2
|
|
UPP/SI
|
398.271
|
4,6
|
3
|
6
|
5,0
|
|
Somos
Perú
|
541.092
|
6,2
|
9
|
4
|
3,3
|
|
Cambio
90 NM 2001
|
446.630
|
4,8
|
3
|
3
|
2,5
|
|
Acción
Popular
|
391.903
|
4,1
|
52
|
3
|
2,5
|
|
Todos
por la Victoria
|
190.216
|
1,9
|
--
|
1
|
0,8
|
|
Solución
Popular
|
335.066
|
3,5
|
--
|
1
|
0,8
|
|
Renacimiento
Andino
|
127.550
|
1,3
|
--
|
1
|
0,8
|
|
FREPAP
|
155.783
|
1,6
|
--
|
--
|
--
|
|
Proyecto
País
|
154.153
|
1,6
|
--
|
--
|
--
|
|
Otros
|
|
1,8
|
9
|
--
|
--
|
|
|
9.793.892
|
100,0
|
120
|
120
|
100,0
|
En
el 2001 el flamante grupo político Perú Posible del Presidente electo
Alejandro Toledo se ha convertido en la primera fuerza parlamentaria con
un cupo de 45 curules que no alcanza la mayoría absoluta. La segunda
resulta el APRA, que así recibe un mandato tan fuerte como inesperado
para representar la oposición parlamentaria. Notables son las
variaciones entre el porcentaje de votación en las ánforas y de
representación en el Congreso. En general, conforme al método de la
cifra repartidora y también al juego de los votos preferenciales, los
partidos mayores han potenciado sus resultados a costa de los menores.
De
especial relevancia puede resultar el claro rechazo de las fuerzas políticas
de matriz fujimorista en estos comicios del 2001. Frente a los cincuenta
y dos curules obtenidos en el 2000, ven ahora reducida su presencia
parlamentaria a sólo cuatro, tres de la alianza Cambio 90 / Nueva Mayoría
2001 y uno de Solución Popular.
|