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1.      Presentación
2.      
Sumario ejecutivo     
3.      
Planteamiento de la MOE-UE     
4.      
Escenario político         
   i)           Trasfondo: los años de Fujimori
   ii)          La situación en el 2000
   iii)        Posición de la Unión Europea

5.      Escenario institucional   
   i) Rasgos normativos
  ii) Administración electoral
  iii) Previsiones procedimentales
  iv) Regulación de los media

6.       Derecho al voto
  
i) Derechos y discriminaciones
  ii) Pueblos indígenas
  iii) Orden internacional
  iv) El voto como obligación

7.       Observaciones electorales
  
i) Observaciones nacionales
  ii) Observación europea entre otras internacionales

8.   Periodo preelectoral (1ª y 2ª vueltas)
  i) Instituciones electorales
  ii) Registro de partidos y candidaturas
  iii) Educación electoral
  iv) Los media y las elecciones
  v) Campaña electoral

9.   Jornadas electorales
  i) Impresiones generales
  ii) Centros de sufragio: apertura, votación y cierre
  iii) Conteo y tratamiento de resultados
  iv) Observaciones en la jornada del balotaje

10. Periodo postelectoral (1ª y 2ª vueltas)
  i) Impugnaciones y apelaciones
  ii) Resultados finales para el Congreso y para la Presidencia

11. Conclusiones y Recomendaciones

12.   Anexos     

2. Sumario Ejecutivo

  • Las Elecciones Generales de Perú-2001 se han atenido satisfactoriamente a los estándares internacionales. En el espacio de pocos meses han sabido superarse factores heredados adversos.
  • El Gobierno presidido por Valentín Paniagua ha mantenido de modo escrupuloso una postura inequívoca de neutralidad, evitando hasta la menor impresión de sacar provecho de medidas populares para influir en el signo de la votación.
  • Los procedimientos electorales se han cumplido cuidadosamente asegurándose el secreto del voto. Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han prestado seguridad y apoyo sin haberse acusado caso alguno significativo de intervención indebida respecto al acto electoral.
  • La administración electoral tripartita (JNE, ONPE y RENIEC) se ha demostrado capaz de manejar los preparativos y la organización de la votación gracias a las reformas introducidas tras la caída del gobierno anterior. Se presentaron fallos en el sistema informático de conteo para los complejos comicios parlamentarios (8 de abril), demorándose resultados, mas las dificultades acabaron superándose. ONPE cambió de programa informático para la segunda vuelta de las presidenciales de escrutinio bastante más sencillo (3 de junio)
  • La identificación del votante a cargo de RENIEC mediante una nueva documentación ha progresado apreciablemente dificultándose falsificaciones o suplantaciones. La actualización del censo electoral se encontraba pasablemente avanzada para estas elecciones, aunque todavía se detecte el arrastre de inscripciones erróneas e incompletas especialmente en zonas rurales.
  • La legislación y la administración electorales han ofrecido facilidades a invidentes y otros discapacitados para el ejercicio del voto. Este esfuerzo por garantizar el ejercicio efectivo de derechos políticos, como el del sufragio universal, puede considerarse para otros países como un modelo logrado.
  • Las comunidades campesinas y nativas se comprenden a todos los efectos de unas elecciones generales entre la ciudadanía con derecho a la participación política. Sin embargo, arrostran todavía limitaciones. Aunque la pluralidad de lenguas está reconocida formalmente por la Constitución, la identificación de las candidaturas y el material electoral estricto se presentan solamente en castellano.
  • Para impulsar la presencia institucional de ambos géneros, se ha establecido por la ley una cuota mínima para cada uno del 30 % en las listas de candidaturas al Congreso. El porcentaje no siempre se alcanzó. La presencia parlamentaria de la mujer se ha reducido al 22,18 %.
  • La campaña electoral se ha desarrollado en condiciones satisfactorias por el respeto generalizado de las libertades de expresión, reunión, manifestación y asociación. Los incidentes producidos por actos de agresión e intimidación no han tenido efectos mayores. Aunque no sin recaídas en descalificaciones e injurias incluso personales, la misma información fue mejorando conforme progresaba la campaña.
  • La campaña completa para ambas vueltas ha experimentado de forma favorable la presencia y actividad de las observaciones tanto nacionales como internacionales, coadyuvando éstas al mantenimiento de las condiciones para unas elecciones justas: dichas libertades de expresión, reunión, manifestación y asociación, libre acceso de los grupos políticos a los media, amplia cobertura informativa, libertades de opinión y de movimiento.
  • En los preparativos de estas elecciones se ha prestado especial atención a la educación cívica de votantes y de funcionarios de las elecciones, particularmente por las instituciones electorales principales, JNE y ONPE, la Defensoría del Pueblo y algunas asociaciones no-gubernamentales como Transparencia. La educación más efectiva y comprobada se centró en la capacitación de los miembros de las mesas de sufragio y de las comunidades de ámbito rural.
  • Perú presenta un panorama muy variado de medios tantos impresos como electrónicos. Además de los tres de titularidad estatal (un canal de TV, una estación de radio y un periódico), existe un elevado número de propiedad privada que asegura la difusión pública de información entre un ancho abanico de fuentes con pluralidad de perspectivas políticas y sociales.
  • Ambas jornadas electorales se caracterizaron por una atmósfera calma, libre de intimidaciones importantes y sin intentos serios de fraude. Fueron recurrentes los problemas de irregularidad en la asistencia y déficit en la preparación del personal de mesas de sufragio que sobre todo produjeron atrasos en la apertura. Se registraron casos de personeros de partidos excediéndose en sus funciones allí donde flaqueaba la vigilancia institucional y civil.
  • Faltando una ley de partidos, su campo se encuentra prácticamente desrregulado con efectos dudosos en la elaboración de las listas electorales y en un trato diferencial otorgado por los mismos a candidatos determinados, esto particularmente en las jornadas electorales a través de la actividad de los personeros.
  • Para estas elecciones, el JNE ha regulado la publicidad de las finanzas de los partidos y gastos de campaña con un éxito más bien limitado. Ninguno de los trece grupos en campaña se ha mostrado diligente en la presentación de sus declaraciones; la mayoría ha sido sumaria e incompleta, y los cuatro partidos mayores se encuentran entre los menos dispuestos. La asociación civil Transparencia se ha encargado de un monitoreo sectorial que ha arrojado alguna luz.